*LA VIDA DE UN NIÑO TESTIGO DE JEHOVA... NIÑO TJ

  • RED PREVENTIVA DE MANIPULACIONES GRUPALES

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Cuando un niño nace en una familia Testigo de Jehová, ya tiene impuesta su religión, (como ocurre en todas las religiones). ¿Pero qué pasa con un niño que nace en una familia de Testigos de Jehová? Cuando nace el bebe y ya pueden sacarlo a la calle, lo llevarán a sus reuniones en el cochecito. En estos momentos el niño no es consciente de nada, pero a medida que vaya siendo consciente de sí mismo, verá que el asistir a las reuniones es algo rutinario, por lo que estará acostumbrado.

 Una de las primeras cosas que enseña un Testigo de Jehová a su hijo es, aparte de decir papá y mamá, señalar dónde está Jehová. Cuando a un niño de los Testigos de Jehová le preguntan dónde está Jehová, el niño señalará automáticamente hacia arriba. Está programado para ello. El sabe que si le preguntan eso, tiene que señalar hacia arriba para que la gente se ponga contenta. Cuando el niño empieza a hablar y aprender, a medida que el niño va aprendiendo a hablar, le van enseñando a pronunciar el nombre de Jehová.

Cuando se ora en las reuniones le enseñarán a agachar la cabeza como todo el mundo. También a no armar jaleo durante la reunión, etc. Para un niño, estarse quieto durante 1 hora y 45 minutos que dura una de sus reuniones, sin enterarse de nada de lo que están diciendo, es un gran esfuerzo y, por supuesto, un aburrimiento.(en más de una ocasión vi a algunos sacar a sus hijos al patio y darles una nalgada por no poner atención, y algún pellizco en un brazo dentro del salón) Y esto ocurre varias veces a la semana.

 Cuando el niño va teniendo edad para aprender, empezarán a enseñarle la religión. Por supuesto, el niño se cree todo lo que le digan. Empiezan enseñándole el libro "Mi Libro de Historias Bíblicas", un libro con numerosas historias de la Biblia, o quizá el libro "Escuchando al Gran Maestro", un libro con las historias que contó Jesucristo, pero adaptadas a los niños. Ambos libros están hechos para los niños. Es aquí cuando el niño aprende que Dios castiga a los malos y a los que se portan mal, y es cuando el niño empieza a tener miedo de hacer algo mal para no enfadar a Dios, un miedo que irá en aumento a medida que vaya aprendiendo más cosas, y que le mantendrá dentro de la religión.

 Cuando el niño empieza a ir a la escuela, es cuando se da cuenta de que es diferente a los demás niños. A esta edad, es poco probable que los demás niños se burlen de. Es aquí cuando el niño ve que los demás niños hacen cosas que él no puede hacer. Si cantan sus compañeros ,el niño moverá sus labios con otra canción simulando que está cantando o guardando silencio . Verá que los demás niños celebran cumpleaños. Sus padres le dirán que él no puede celebrar cumpleaños porque a Jehová no le gustan. Dado el miedo que tiene el niño de hacer algo que a Jehová no le guste, no celebrará los cumpleaños. Los demás niños le preguntarán, y él les dirá lo que le dijeron sus padres: "A Jehová no le gustan los cumpleaños". Cuando el niño pregunte a sus padres por qué a Jehová no le gustan los cumpleaños, éstos le darán una explicación que él aceptará, pero que no es lógica (la explicación es que en la Biblia, los cumpleaños que se mencionan provocaron la muerte de personas, y por eso a Jehová no le gustan los cumpleaños.

Llegarán las navidades, y de nuevo el niño verá que no puede celebrarlas porque a Jehová no le gustan. ¿La explicación? Jesucristo no nació el 25 de Diciembre y lo que se celebra es el nacimiento del dios Sol, por lo que es una fiesta pagana. Cosas parecidas ocurrirán con otras fiestas como los carnavales, en los que se disfraza la gente, los santos, fiestas de orientación política, etc, que el niño irá descubriendo a medida que van surgiendo. Sin embargo, el niño no entenderá algunas de las explicaciones que le den, o simplemente le dicen que a Jehová no le gusta y no le explican por qué, así que el único motivo por el que no celebrará esas fiestas será porque a Jehová no le gustan. Como el niño tiene miedo de hacer algo que a Jehová no le gusta, no lo hará.

 Pero esto lo convierte en un autómata, y ni siquiera piensa en por qué a Jehová no le gustan estas cosas, simplemente no las hace y así se asegura de que no ofenderá a Dios. De vez en cuando los padres del niño le dirán que hable a sus compañeros de Jehová. El niño les hablara de su dios Jehová, y sus padres le dirán que Jehová estará muy contento. El niño no sabrá que le están utilizando y que le provocarán problemas de mayor, pues los padres de los demás niños oirán a sus hijos hablar de Jehová y, dada la intolerancia que existe hoy día, (cada uno tiene su religión o creencia) seguramente surjan problemas con alguno de los padres de los niños.

 Entonces estos padres les dirán a sus hijos que no vayan con ese niño que les habló de Jehová (por supuesto, esto puede no ocurrir, todo depende de la clase de padres que tengan los niños). El niño verá que ciertos compañeros ya no van con él y no sabrá por qué. Empieza a sufrir la intolerancia de los demás, algo que no entenderá hasta que no sea más mayor. También hablará a sus profesores. Algunos padres Testigos de Jehová llevan a sus hijos a predicar a esta edad. Pueden llegar a estar entre una y tres horas predicando, un suplicio para un niño de esta edad, pues no suelen descansar y también un aburrimiento.

 ¿Qué ocurre cuando un niño no quiere ir a la reunión de los testigos de Jehová? Lo más normal es que sus padres le obliguen y así mientras puedan seguir obligándole. Seguirán obligándole hasta bastante mayor, salvo que se den cuenta (son muy pocos los padres TJ que se dan cuenta) de que el chico puede tomar determinadas decisiones en cuanto a la religión que quiere seguir. Cuando el niño ya lleva tiempo en la escuela, en estos momentos es cuando el niño empieza a sufrir las burlas de los demás y cuando se avergüenza de ser Testigo de Jehová.

 En estos momentos empieza a aprender cosas más profundas de la religión. El miedo a desagradar a Jehová crece. Vive en constante temor de hacer algo malo, suele tener bastantes sentimientos de culpabilidad y cree que Jehová le castigará y le destruirá en el Armagedón. Oye constantemente que el Armagedón está muy cerca y que destruirá a todo el que no cree en el, a todo el que no es Testigo de Jehová. Siente terror de que llegue ese día, pues será inesperado y la muerte será espantosa, y piensa que le va a ocurrir, pues no tiene forma de saber si no ha hecho algo malo que le cause la destrucción. También se verá obligado a predicar de casa en casa. Si le avergonzaba estar entre sus compañeros de clase por ser Testigo de Jehová, la vergüenza que sufra si se encuentra llamando en una casa en la que viva uno de sus compañeros y que le vea, será terrible. Deseará no ser Testigo de Jehová, pero no podrá, el miedo que tiene de abandonar el único medio de salvarse en el Armagedón se lo impedirá.

Puedo decir que, a esta edad, se pasa realmente mal ser Testigo de Jehová. El ir a las reuniones seguramente sea algo que no le gusta al niño, pero no puede negarse, porque le obligan. Si alguna vez se la salta, le harán sentir muy culpable tanto sus padres como sus propios sentimientos. Puede incluso que le castiguen sus padres. En estos momentos es cuando los padres del niño empiezan a ponerle restricciones en sus amistades. Algunos padres limitarán las amistades del niño exclusivamente a niños de familias Testigos de Jehová, otros no serán tan estrictos. El niño, que antes sufrió la intolerancia de los demás, empieza a ser él mismo intolerante pero obligado por sus padres. El niño tendrá pocas amistades y muchos problemas de adaptación y de relación con los demás. Cuando el niño sea adulto tendrá muchos problemas para relacionarse normalmente y se sentirá perdido en un ambiente social que no sea el de los Testigos de Jehová.

MITSUKO

(RedUNE agradecemos mucho este ejemplar TESTIMONIO)

TODOS DEBEMOS SER CONOCEDORES DE LO QUE ENCIERRA EN VERDAD ESTE SECTARISMO E INTOLERANCIA PSEUDORELIGIOSA DE LOS DENOMINADOS “TESTIGOS DE JEHOVA”-

 

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M
mi mama es testigo y desde pequeñita me llevaba, pero nunca fue un suplicio para mi , recuerdo que desde mi niñez siempre disfrute de buena compañia, y habia esparciemientos, tengo 25 años y puedo decir que creci bajo valores y buenos principios gracias a todo lo q aprendi alli.
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A
NO
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M
los testigos no son secta
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L
La religiòn es un nido de refugio y autoconvencimiento para putas y ladrones. En todas estas iglesias hay sòlo basura que cree que por estar allì ya limpiaron toda su mierda. No, siguen siendo mierda y eso ningùn amigo imaginario lo puede cambiar.
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H
Lamentablemente es completamente real. Fui criado en este ambiente desde pequeño... y sí, es exactamente como lo retratan aquí, sin exageración alguna. Es un completo infierno que se vive desde que eres inocente, desde la incertidumbre. Nos "educan" por medio del terror, del terror a algo que no conocemos, pero que decidimos aceptar porque somos solo niños, niños sin voz ni voto cuando de enfrentar una ficción tan poderosa como la religión se trata. Llevo toda mi vida, incluso ahora que acabo de cumplir la mayoría de edad, escuchando la premisa de la amenaza representada por medio del catastrófico "Armagedón", la llegada del gran justiciero verdugo, "la gran tripulación", cada año resuena por las paredes del hogar un "Está cerca el fin", "Tengan cuidado, está muy cerca".
Y la tortura para un niño no se queda en amenazas; continúa cuando es obligado a presenciar una reunión de 1 a 2 horas que está dirigida a adultos creyentes, usando terminología que sólo un adulto podría recibir sin sentirse inmensamente confundido. Es allí donde eres expuesto al mundo como "la promesa de la familia" (el próximo esclavo). Te ves obligado a saludar gran cantidad de personas, ancianos y jóvenes, que no conoces en lo absoluto, y eres sometido a una reproducción constante de un discurso que conoces a la perfección; allí todos hablan del "paraíso", "el nuevo mundo", "la tierra prometida por Jehová".
Luego creces y eres obligado a ir una vez al año a la "Asamblea del reino" (realizada anualmente por lo alto en grandes auditorios), una reunión a la que asistes desde temprano en la mañana y abandonas una vez es de noche (por lo general de 3 días). Una reunión en donde te hacen creer que te entienden como adolescente en transición, que entienden tus problemas y que tienen una solución para tu vida. Entonces te introducen el modelo de vida "correcta", el canon infalible, la salvación absoluta. Es así como te encuentras con un ritual de purificación, eres testigo de una fila larguísima de personas, jóvenes en su mayoría, vistiendo una camiseta blanca y esperando por ser sumergidos en la poderosa divinidad del agua de una piscina. Ves en el rostro de las personas mayores una expresión de victoria, como sintiendo que hicieron lo mejor por su familia, como si la mayor meta de su vida fuera lograr que sus descendientes se conviertan en una versión joven de ellos. Jóvenes que fueron convencidos de que hicieron las cosas bien, de que se invalidaron tanto de ser jóvenes, se suprimieron tanto la infancia, que ahora sí pueden hacer parte de una gran "organización" y adorar a la misma figura con orgullo por el resto de su vida. Entonces empiezan a hacer parte de una jerarquía excluyente (ahora pasan a ser los inferiores de los "Siervos", quienes a su vez son inferiores a los "Ancianos"... o algo así), y son amenazados de nuevo, esta vez con la temible e imperdonable noción de "expulsión". Su herramienta perfecta para la manipulación es la inocencia. Ignoran por completo el hecho de que son solamente jóvenes que no saben lo que están haciendo con su vida, que están actuando por miedo, jóvenes que están reaccionando a un discurso que los convenció desde pequeños por inocentes y que ahora predican sin refutar. Y era un martirio ver la cara de decepción de un padre, una cara que te hacía sentir el peor hijo del universo, una cara que te gustaría cambiar a pesar de que muy en el fondo sabías que no estabas equivocado. Me crié escuchando el mismo discurso una y otra vez. Y, por fortuna, cuando crecí me di cuenta de la mentira que había estado viviendo durante años. De lo mucho que se me manipuló cuando era niño.
No busco atacar a nadie, menos conociendo la tradición de la que vengo. Como todas las personas que practican una religión, ellos creen hacer lo correcto y creen que imponer una creencia a sus primogénitos es proteger y educar. Pero la realidad es que lo único que están haciendo con sus hijos es privándolos de un derecho fundamental. Así como los practicantes de la religión alegan todos los días que no se pueden imponer "ideologías", ningún niño debería ser víctima de la imposición de una religión.
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